En las noches quiero tantearte, en la oscuridad encontrarte sonriendo a mi rostro avergonzado que ya no sabe dónde meterse En las noches sin luna, opacas también por tu ausencia, no hay un consuelo que se arrime a mi puerta Pero consecuencia de los celos, de la fornuta, de la locura, aparece ella brillante y odiosa mirándonos a los dos. Hay que hacer silencio, ella se impone como coronel en frente de su guardia, mandando a los locos a callarse un rato y mirarla. Solo eso, por un instante nada más. ~ El duende con poca cordura vaga por su monte herido, arrasado por una sociedad cruel. En las noches el duende clama a gritos, mirando el astro, esperando un alivio para su pobre alma, que se cae a pedazos y no puede seguir más. Va desandando caminos con su caminar lento y entorpecido. Ya camina por un sendero fijo, trazado por el turista y no por el animal. Ya vaga entre algarrobos secos, buscando miel para su enamorada. Se ha cortado su mano de plomo para no lastimarla, el bruto, ell...