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Mostrando las entradas de octubre, 2023

Ojala haya barro

El apocalipsis se avecina, y yo me preparo un café para solventar mis ansiedades mundanas. Me paro a pensar mi estado, el estado del mundo el estado de mis allegados. La perdida del mundo es gradual, la perdida de la belleza natural. Matan todo y les importa cobrar, nada más Quiero personificar un lugar seguro, quiero dejar de sentir el olor a tierra mojada, quiero verlo hecho realidad, ansió la lluvia pedida, aclamada por tantos meses. Pido perdón por lo pecados humanos que una iglesia pagana, de tierras primer mundistas corrompieron hoy tu tierra. Pido, señora pacha, piedad, misericordia por los que tratamos de amarla. El caos ya está aquí. La primavera de octubre de 2023 un tal martes 10 a las 19 hs. Y a esa hora, la mujer que cree ser niña, la niña que llora adentro, golpea mi garganta. Parece vómito, parece ella, parece barro. Y ojalá llegue, o yo misma me voy a transformar en mariposa muerta, ojalá haya barro, tal vez, algún día de estos, ensuciando nuestros pies.

Noches: ¿El romanticismo persiste?

Miro al cielo de la noche tratando de perseguir la luna, luna que me acompaño en lo alto cuando yo gritaba mis lamentos. Ahora no la encuentro, ella, disfrazada con manto negro, ella, con su cara menguante ella, en su nueva etapa. 💀 Dos noches se han pasado, muchas horas se me han consumido, y solo satisfacción he tenido. Consumida y ensimismada en la escritura compartida, Spinetta suspira e inspira mis versos y dos pelados me raspan el cerebro. Vos entregas en bandeja de plata nuestros restos, yo los recupero, los ficciono, los fusiono, los fricciono, me envuelvo y me envuelven, me obsesiono y mueren. Me obsesioné en pensar que hubiera hecho, y cosas que haría si tuviera a alguien tan semejante a mi locura. Tan tirado al abismo, tan arrastrado por el barro de un río seco. Me obsesione en pensar que yo soy un arrastre de poca cordura, que solo escribo sin pensar, que solo expreso sin saber narrar, que solo sopeso cuando siento que todo va a terminar. Me obsesioné con una imagen que nu...

Contiene dos poemas cortos: Solo reíte nena y Viuda negra

Solo ríete nena Y empezas a reírte sola, de la nada, encontras que le pegaste tus chistes a una persona, que capaz que ya los tenia adquiridos de antes, pero ahora se vuelve SU chiste, nuestro chiste. Y volves a reírte al notar que le pegaste muchos de tus gustos, al reconocer que tuviste un impacto en ese pequeño ser de timidez inocua, de transparencias y honestidades llenas de negrura. Viuda negra La viuda negra capto entre sus telarañas a un insecto de su gusto. Saciara su hambre por el momento, comerá de sus viseras hasta encontrar una nueva presa. La viuda negra se enceguece y tiene lastima, no quiere traumatizarlo, no quiere traumatizarse, hace tiempo decidió seguir una dieta vegana. Su estomago nunca se pudo llenar. La viuda negra tiene compasión por el cascarudo que tozudo se quiere quedar a dormir entre sus redes, quiere descansar en las alturas, en la soledad, en la compañía de esta joven dama que horrorizada echa al bicho de su acomodo. Teme que le caiga bien, teme ser hones...

Escena del crimen

Borré todo o eso creí, no quedó rastro, no quedaron huellas, solo cómplices  que encubren el homicidio. La casa calla lo que presenció, sus paredes se someten al voto de silencio, los discos se rayan, el parlante se rompe. Nada se pasó por alto y de repente me tropiezo con evidencias, con pruebas, con indicios. Encuentro casi sin querer palabras, apodos, vasos, cadenas, acciones, canciones, fantasías, que la víctima dejó por salir apurado huyendo de la escena. Y trato de limpiarlo, la sangre del sillón ya no se vislumbra, olor ya no queda. De la última víctima ya nada se sabe, nadie sabe, nadie pregunto, nadie reclamó. Cierra el expediente.

Dictadores, jueces, verdugos y testigos del silencio.

Como los conocidos se desconocen de una hora a la otra, como desconocidos parece que se conocen de toda la vida. Como todo acaba en un momento, como vive un momento en el eterno elixir del pensamiento, lugar del caos y éxtasis infinito donde la película se repite una y otra vez. Cuando todo se pierde se gana un vacío, que para el escritor es carroña, arcilla para moldear, barro para ensuciar sus manos hasta sumergirlas por completo y saciarse de ese ahogo incesante, intenso que frota nuestra garganta,  caer dentro por completo, emergiendo limpia del amasijo de lagrimas y tierra suelta. Todos los testigos quedan silenciados con la prosa del escribiente, dictador del punto de vista (militar de poca monta y mano coqueta, seduce y convence por la fuerza. Cree tener control de tu vista, de tu pensamiento) Nadie me dicta, no hay  un ser superior charlando con mi voz. No hay un solo ser que me mueva, todos son victimas de mi mano, todos son jueces y abogados de mi letra. Demonio pose...