Penas de amor de un jabón judio
(He repetido este poema en mis adentro unas 10 a 20 veces, por lo menos, para no olvidar mis versos compuestos en la ducha, pensamientos en torrente que musicalizaron mi aseo) Yo, por ser yo. Yo, como espectador matutino de una serie con mal guion, yo ¿Por qué soy yo? Yo como actor de mi vida, como personaje irreconocible, como único autor, actor lector, crítico. yo como ser omnisciente de mi propia escritura, lectura, pasión y letra. Yo como escritor sobrepasado, yo como pensante, yo como pensamiento impuro, yo, porque me toco lo que me toco, si yo no quisiera ser yo. Yo como escritor de mi propio guion que fue adulterado por un adulto traumatizado. Yo como confusión intermitente, de sonrisa amplia, de ojos chiquitos, de voz avasalladora, de pies inquietos, de palabras no medidas, de consecuencias no racionadas, de acciones guardadas, de libros nunca terminados, pero nunca abandonados. Como yo. Un yo que piensa en por qué, un yo que confunde un sentimiento, inquieto y dormido que...