Radiofonía interna: V. Wolf y yo
Sintonizo la radio modulada de mi bronca corrosiva; las palabras entran y salen por la estrecha puerta, las aberturas están oxidadas, las ventanas tapadas, los oyentes callados obedecen al mandato. Mi mente sintoniza un discurso insurrecto, se corroen mis sentimientos se lastiman mis manos de tomar y tocar tanto cemento. El frío óxido de aluminio ya no alumbra ni la esquina de mi luna. El canto de la sirena sin mar, el trino del ave sin soñar, ve como destruyen su hogar. La peste toma mi cuerpo, lo debilita, lo ciega, lo intimida, somete mi psiquis perturbada a una danza taciturna y cotidiana. Pasean mis palabras por laberinto eterno del decir en metáforas todo y a la vez nada. Nadan mis prejuicios de bronca y dolor; Han aprendido a nadar luego de la inundación. Pienso para no morirme, para no ser un robot, razono por ser mujer y dueña de mi acción, suspiro mis sueños sobre analizados, saboreandolos en mi lengua sin sentir ningún sabor. Estoy buscando una pregunta a mi razón...