Entradas

Mostrando las entradas de mayo, 2024

Banalidad

Un taciturno estudiante busca refugio en los rostros de la gente. El sol en otoño huele tierra seca. El estudiante mira, analiza su situación interna y externa: el hambre colma sus pensamientos. Los puestos de comida se esconden y revuelven, emanando un aroma que debemos perseguir para encontrar el lugar: es la pista. Los ruidos componen una sinfonía, el temblor del colectivo hamaca a la muchacha resfriada que con vergüenza tose y se restriega la nariz.  Las parejas charlan sin mucha necesidad, se rien y sonrien. La banalidad cotidiana de su conversación se vuelve mi podcast indeterminado.  Ahora soy yo quien mira por la ventana, analizando las plantas que cada día son más chiquitas, más plasticas, menos plantas. El sol se vuelve una necesidad, cuando osa salir de su escondite entre los edificios calienta los rostros enfermos de la muchedumbre.  Banalidades se vuelven los aspectos más hermosos de una ciudad, las motivaciones se vuelven un estrés, las estructuras arquitect...

Mi amor en el horizonte, ella es divinidad

Al horizonte voy Mi vista busca una montaña, una silueta que no sea cemento llano. Es entonces que ellas aparecen rodeadas de un dorado de invierno, su belleza de divinidad natural me sumerge en trance. Musa de contracurvas, me encuentra en cada esquina, escondida de mis deseos.  Bella yo te estudio, te halago y dedicó cada una de mis inútiles palabras, ojalá haya algún otro día que te vea, me seduzcas y dediques tus ríos y tu flora. Ojalá algún día mi amor natural gane y perdure por la eternidad.  Enterrada contigo me quiero encontrar en este viernes de nubes negras, de fríos húmedos, de calles cansadas y de gente enferma. Con vos me quiero encontrar sola, nuestra confidencia eterna y legítima, produces en mi anima la magia que ni el sol ni el viento producirá jamás en mi.  Mi amor natural, mi amor entonado, mi amor matriarcal.

Peso muerto

Las piernas se arrastran hasta la parada, sostenerse en estos tiempos y a estás horas se hace muy difícil.  El cuerpo trastabilla en el vaivén de una cuna metálica, el oxigeno es limitado, los rostros grises y portantes de cansancio, no muestran otra emoción.  Las risas son un ejemplo de sentimiento en extinción. Las piernas ceden, no aguantan el peso muerto de una conciencia estresada.  El estudiante cae.