Oxitocina, serotonina, endorfina y grelina

Que terrible es querer.
Que terriblemente bien que nos hace aprender a sentirlo sin la culpa de cometer un pecado.
Que terrible es querer escribir con la cabeza caliente,
no me puedo permitir hacer semejante vulgaridad: porque no me alcanzan las manos y me sobran las palabras.
Y me faltan tus besos
y ya es tarde
y mi cabeza reproduce en loop a ese "ayer nomás" que se hace tan lejano y el mañana no llega más.

Y tengo hambre.

Me volví adicta.


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