Radiofonía interna: V. Wolf y yo

Sintonizo la radio modulada de mi bronca corrosiva;
las palabras entran y salen por la estrecha puerta,
las aberturas están oxidadas, las ventanas tapadas,
los oyentes callados obedecen al mandato.

Mi mente sintoniza un discurso insurrecto,
se corroen mis sentimientos
se lastiman mis manos de tomar y tocar tanto cemento.
El frío óxido de aluminio ya no alumbra ni la esquina de mi luna.

El canto de la sirena sin mar,
el trino del ave sin soñar, ve como destruyen su hogar.

La peste toma mi cuerpo, lo debilita, lo ciega, lo intimida,
somete mi psiquis perturbada a una danza taciturna y cotidiana.
Pasean mis palabras por laberinto eterno del decir en metáforas todo y a la vez nada.
Nadan mis prejuicios de bronca y dolor;
Han aprendido a nadar luego de la inundación.

Pienso para no morirme, para no ser un robot,
razono por ser mujer y dueña de mi acción,
suspiro mis sueños sobre analizados, saboreandolos en mi lengua sin sentir ningún sabor. 
Estoy buscando una pregunta a mi razón.

____________

Quiero tomar a Virginia Wolf y su vieja crítica literaria, voy a intentar parafrasearla: 
Ella expone los modos de producción de la mujer escritora del siglo XIX. Evoca, ejemplifica y analiza sus textos, en que condiciones han escrito su producción textual. Denota y resalta el hecho sentimental y como a algunas ha afectado más que otras; como han enfrentado el discurso machista. La mujer madura que no se deja perturbar, no expone sus problemas en sus novelas, no proyecta su enojo y bronca en sus personajes funcionales, ha de ser una gran escritora, semejante al valor que tiene la producción del varón.

Conociendo y no habiendo terminado mi lectura de Wolf es que me preguntó: ¿Por qué crítica y rechaza a la mujer que está embebida en su enojo y lo expone en sus escritos? ¿Lo hace menos madura? ¿Lo hace menos mujer? ¿Es que acaso de debe asemejar al escrito apócrifo de algunos varones para tener reconocimiento, perdiendo todo sentimiento y humanidad?
¿Fácil es saber acaso cuál era el sentimiento de la escritura interrumpida de estas mujeres, que no tenían un lugar físico propio?

Volviendo a mis palabras descuidadas, solo pienso y mi mente vaga en la penumbra de la rabia.
La impaciencia domina mi cuerpo adormilado,
ha perdido la flexibilidad de la felicidad.
La risa ya es menos mía.
El juego ya parece no existir
y mi nacionalidad domina mi accionar, actuando cuidadosamente por cada lugar en el que mi mente se ha de posar, 
como mariposa en flor de fuego, que se quema y huye o se quema y no se va.

Vivir o no.

¿Según qué o quién?
¿Cómo se vive y se saca los mejores frutos del pasar mortal?

No me pueden venir a exigir,
la virtualidad nos va a matar,
la "maduración" nos va a calcinar.

Mis palabras no sangran la tinta violeta del papel amarillento,
ya es cada vez menos el tiempo que me hago para pensar y relatar.







Comentarios

Entradas más populares de este blog

Colectivo 13

A los jóvenes de hoy

Cementerios y cajitas de madera