Ficción desordenada en una realidad desbordada: ser o no ser
Sumo mis pensamientos fundamentados en la ciencia en un sueño y quiero creer que tu energía sigue presente en cada nombre, objeto, actividad. Nunca te voy a poder rearmar y recrear.
Parece que busco algo similar, Freud se haría una sopa con esto.
Parece pero no quiero, solo se que estoy aprendiendo a amar.
Parece ser que quiero más de lo que tengo, cuando no conozco ni entiendo lo que pretendo tener, guardado entre mis muros y mis manos.
Parece que todo se acabó, que este simulacro no termina más, que este modelo de simulación tiene caminos indiferentes.
La línea se rompe, el modelo cae, la carecía se asoma, la desdicha me saluda, la confusión y el pensamiento racional se apoderan de mi. Me sumerjo en mi coraza, me abstraigo y desconozco que pretendo hacer con todo aquello.
¿Qué pretenden ustedes de mí?
Ya no puedo distinguir la ficción de la realidad.
Ya mi mente convulsiona en la vitalidad idealizadora, masacradora de verdades.
Vomito mi propio lamento.
Me lamento de que llorar no puedo.
Me lamento, de que saber querer que quiero no recae en mí (porque me desentiendo de mi responsabilidad) y camino en los pasillos de la metáfora mal hablada.
No siempre se lo que escribo.
No siempre quiero ritmo.
No siempre voy a soportar tu palabra.
No siempre quiero aguantar mis payasadas.
Comentarios
Publicar un comentario