Poema: comienzo del final
Me siento sola, en la cocina
la intranquilidad y el gimoteo me acompañan.
Me siento, sola, en la cocina
la nostalgia se ha hecho mi amiga
Me siento en la cocina, sola
un celular sin notificaciones me hace compañía.
Me siento, en la cocina solamente...
Eterno se hizo, largo no llego a ser.
Unos minutos donde ya me anticipaba todo
cada palabra, cada angustia, tuya.
Nunca imaginé que me afectara tanto
desde el inicio fue así,
me equivoqué
siempre me afectaste,
y no sé por qué
Los minutos pasaban,
un silencio urbano de fondo,
un silencio cotidiano,
nos espera: que los atolondrados hablen por fin.
No sé que esperabas, si desde un inicio dijiste que no te la bancabas,
a esa...
ah, esa...
la maldita distancia
que alguna vez pensé que en nuestro interior se había acortado
que entre la fuerza y la voluntad de nuestro querer se iba a poder.
Veo ya, abrí los ojos, nunca fue así,
solo un instante
Instantes nos faltaron para conocernos,
para consolarnos,
para aprender a querernos.
Largo se me hizo el último instante antes del adiós, nadie quería cortar
o eso creí yo
quiero conocer que habrás pensado vos
¿Me queres/ias lo suficiente?
Nunca contestaste
solo un montón de "Te quiero" que ya no valían de nada
Ya se había terminado todo.
Tantas palabras cariñosas a último momento, aunque sé que tus demostraciones siempre estuvieron ahí.
Menos mal que dijiste a mi sincero y duro "te quiero una banda" un seco "ya sé"
Espero como estúpida un mensaje, un audio
espero algo más que una vista en mi historia
espero que el tiempo pase y sepa curarme
quiero salir de este bache,
sí, toque fondo.
¿Por mi amor? ¿Mi ilusión?
Yo quise y pedí más, pero en su lugar me llegó un freno, una negación.
Tantos temas, tantas canciones que con una palabras socorren a mi mente
desvarío en mi escritura y canto: Cerati- corazón delator y canción animal.
Nada tiene ya ver, pero que sepas que el hambre que tenia por vos, lo quería reconocer
por la confianza que me diste, para yo saciar mi sed.
Tan bien que hiciste en salvarnos de caer más hondo
Tan mal en ilusionarme estuve
¿De qué me enamoré? ¿De vos o tu fantasma?
Minino, gracias por darme un estallido de paz
Honestidad rescatada del vínculo
sinceridad ante cada palabra
verdades contadas hasta el término de todo
Locos, sinceros, espontáneos, fantasiosos
¿Qué mas decís que falta?
Me enojé, me embronqué al saber que una chica "te cayó buena onda"
no fue excusa suficiente para todos tus pretextos y explicaciones.
Lo dije, lo sabias,
y aun así me dijiste "te quiero"
No sé si creerte
no sé minino
la bronca me consume
lloro cada tanto, sola.
Lloro cuando puedo (en estas menos de 48 hs)
Porque me parece que ya pasó mucho tiempo,
pero no
apenas fue ayer.
Apenas empezaba a entender
y lo terminaste todo
Escribo reconociendo que nunca lo vas a leer
sabiendo que nunca lo vas escuchar
sabiendo que no sé si volvamos a hablar,
sabiendo que no sé si te volveré a cruzar
Camina cada uno,
solo
su camino del embargo a la felicidad.
No me importa ya todo o nada
Ya confundo palabras
No sé si me cagaste canciones, que nunca te enteraste y te dedique.
No sé si auto saboteé
Ya lo preveía: esto no se si se va a lograr
Yo sabía que no iba a viajar
incluso antes de ese jueves de junio
incluso cuando apenas lo notifiqué a mi mamá
Quiero conocer que comunicaste a los que sabían de mi (los pocos).
Capaz nada, solo un: no viene
Pero me gustaría que lo hubieras charlado
No sé cuanto yo afectaba en vos
que tanta influencia hubo
que fue lo que te sacudió el bocho
???
No comprendo aún como esta hippie con fachas de loca
de rockerita
te atrajo (¿Qué fue?)
No puedo evitar compararme a esa chicas
de estética dura, tan...
neumáticas.
Tan sofocantes en chetura
No entiendo nada, como soy tan salida de ese rango,
de ese lago
que como río sin cause, surgí, bajando, armada de tierra, verde y lluvia
soy tan... y ellas tan...
no sé
Solo sé que vos por una concha y un par de tetas
vas por donde sea.
Seguiría en rabia, pero quiero dormir
ya me liberé
En paz siento que podré descansar
Dejame odiarte, un poco
porque no puedo quererte como te quiero.
sigo recordando la tarde que me mostraste el poema en tu cuaderno y la que termino llorando fui yo, me tuviste que consolar cuando eras vos la que estabas triste. Me encanta volver a releer tus palabras con el tiempo, cuando ya estamos mejor.
ResponderBorrarMe hiciste acordar de esa tarde nublada, dos corazones partidos, muchas ganas de llorar a mares pero ya no había lágrimas en mi (tu) ser. Algún día reeditaré estos poemas que ya quedaron viejos y lejanos. Que la nostalgia nos empape.
Borrar